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Segway-Ninebot ZING A6 – Reseña y Opiniones 2025

Segway-Ninebot ZING A6 Patinete eléctrico infantil

¿Vale la pena?

Si tienes peques inquietos que ya dominan la bici sin ruedines y buscan un paso intermedio antes de un patinete de adulto, el ZING A6 llega como ese primer eléctrico que no asusta. Con solo 4 kg de peso y una velocidad tope de 12 km/h, libera a madres y padres de los empujones constantes y, de paso, devuelve a los chavales la dosis justa de autonomía para ir al parque o al cole sin depender del coche. La curiosidad: su plataforma se ilumina con LED verdes al rodar, y no veas la cara que ponen sus amigos cuando lo encienden.

Después de una semana de uso intensivo con mi hijo de 8 años —camino al cole, vuelta por el barrio y algún que otro rodeo por la plaza— puedo decir que el ZING A6 ni pretende ser el más rápido ni el más avanzado: pretende que los niños se inicien sin miedo. Si buscas trayectos largos, sal corriendo hacia modelos mayores; si valoras seguridad, ligereza y una velocidad que puedas perseguir corriendo, te enganchará. Eso sí, los peques más altos se le quedarán pequeño antes de lo esperado, y aquí está el dilema que detallo más adelante.

Especificaciones

MarcaSegway-Ninebot
ModeloZING A6
Velocidad máxima12 km/h
Autonomía5 km
Batería2,5 Ah (litio-ion)
Peso4,2 kg
Carga máxima40 kg
RuedasGoma maciza de 6 pulgadas
Puntuación de los usuarios 4 ⭐ (95 opiniones)
Precio aprox. 100€ Ver 🛒

Características Principales

Segway-Ninebot ZING A6 Patinete eléctrico infantil

Motor de 60 W

La potencia parece poca sobre el papel, pero está calibrada para que nunca sobrepase 12 km/h incluso con la batería recién cargada. Eso evita sustos si el niño gira bruscamente y mantiene el consumo muy bajo. En la práctica, aguanta pendientes suaves del 5 % antes de pedir ayuda con el pie. Perfecto para barrios con badenes o rampas de garaje, insuficiente para cuestas largas.

Plataforma iluminada

Cuando el motor se activa, unos LED verdes recorren la base. Más allá del efecto ‘wow’, aportan visibilidad en las tardes de invierno. Como padre, agradezco ver a mi hijo brillar literalmente al cruzar un paso de cebra. El sistema se alimenta de la propia batería, pero apenas resta autonomía.

Estructura ultraligera

El chasis de fibra de carbono y aluminio rebaja el peso total a 4,2 kg. Eso significa que un adulto puede colgarlo del hombro al subir escaleras sin bufar, y que un niño puede levantar la rueda delantera para sortear bordillos. Comparado con un Razor Power Core (10 kg), la diferencia se siente desde el minuto uno: menos peso = menos golpes en los tobillos al maniobrar.

Freno dual

La rueda trasera incorpora freno de motor electrónico cuando sueltas el acelerador y, además, un guardabarros mecánico para pisar en emergencias. La combinación detiene el patinete en unos 2 metros desde 12 km/h con 30 kg de carga —lo medimos varias veces con la app de cronómetro—. El niño aprende rápido que el motor ya frena solo, reservando el pisón fuerte para imprevistos.

Tres modos de aprendizaje

Modo uno sin motor (solo patinete tradicional), modo dos hasta 8 km/h y modo tres hasta 12 km/h. Así, el primer día pueden usarlo como uno convencional y, cuando dominan el equilibrio, activar los siguientes niveles. Esto alarga la vida útil: lo estrenan con 5–6 años y siguen sacándole partido con 9–10 años, al menos en llano.

Experiencia propia

El desembalaje es de los que hacen que los niños se olviden del móvil durante diez minutos: caja compacta, manillar separado y un pequeño sobre de herramientas. En menos de 5 minutos —solo dos tornillos— lo teníamos listo. El cargador tipo brick es pequeño y la clavija va protegida con goma, detalle que agradezco porque acaba tirado en el suelo del salón.

El primer paseo lo hicimos por la acera lisa de nuestro barrio. El acelerador es un botón en el guardabarros trasero que se acciona después de impulsarse con el pie. A los dos intentos mi hijo ya lo dominaba. El motor entrega 60 W, suficiente para mantener 10–11 km/h en llano y parar sin sobresaltos soltando el pulsador. Verle seguro la primera tarde me convenció de que la curva de aprendizaje es casi nula.

Al tercer día probamos en la plaza adoquinada. Las ruedas de goma maciza filtran más de lo que esperaba, pero a partir de 8 km/h las vibraciones se notan en las manos. Nada dramático para un niño, aunque terminan pidiendo descanso pasados 15 min. El manillar, eso sí, no se regula: con 1,40 m ya va algo encogido.

La autonomía real nos dio 4,6 km con 32 kg de peso, paradas incluidas. Traducido: dos idas y vueltas al cole (1,8 km cada una) y le quedó un 20 % de batería. La carga completa tardó algo menos de 2 h, perfecto para dejarlo enchufado mientras meriendan.

Tras una semana, la pintura seguía intacta pese a los inevitables golpetazos al aparcarlo contra la pared. El guardabarros trasero, donde pisan para frenar si van sin motor, muestra alguna marca negra, pero sin grietas. Limpiarlo con un paño húmedo basta; no tiene partes delicadas al aire, así que el mantenimiento es prácticamente inexistente.

Pros y Contras

✔ Peso muy ligero
✔ Modos de velocidad escalonados para aprendizaje
✔ Iluminación LED vistosa y útil
✔ Montaje y carga rápidas.
✖ Manillar no regulable en altura
✖ Autonomía justa para trayectos largos
✖ Sin sistema de plegado
✖ Servicio posventa mejorable según varias reseñas.

Opiniones de Clientes

Las opiniones de otros padres y madres coinciden en que el ZING A6 hace lo que promete: diversión controlada y peso pluma. Eso sí, abundan los comentarios sobre baterías que no cargan o velocidades que se quedan cortas para niños más mayores, lo que revela la importancia de ajustar expectativas antes de comprar.

Emeline (5⭐)
Dice que su hija de 5 años lo maneja sin problemas y que la velocidad es perfecta para vigilarla
Cris (5⭐)
Tras devolver otro patinete, afirma que este va ‘genial’ para su hijo de 7 años, aunque echa de menos que sea plegable
AINHOA (1⭐)
Se queja de que no alcanza la velocidad anunciada y que perdió fuerza en pocos días
Yvonne (5⭐)
Encantada con la facilidad de uso y la autonomía de 6 km con 35 kg, aunque avisa de que en cuestas baja mucho el ritmo
Gulzar (1⭐)
Recibió el cargador roto y lamenta la falta de soporte posventa.

Comparativa

Si tu prioridad es la autonomía, el Razor Power Core E90 ofrece hasta 80 min de uso gracias a su batería de 12 V, pero pesa más del doble y carece de luces, lo que lo hace menos cómodo de transportar y menos visible por la tarde.

El Xiaomi Mi Electric Scooter 3 Lite (adulto) empieza donde termina el ZING A6: 20 km/h y 14 km de alcance. Sin embargo, su peso de 13 kg y su precio triplican al patinete de Segway. Es la opción lógica cuando el adolescente crece y necesita desplazarse distancias reales.

Dentro de la propia familia, el Segway ZING C8 sube a 16 km/h y 10 km de autonomía, además de incluir manillar ajustable. Cuesta unos 50 € más: merece la pena si tu hijo está cerca de los 40 kg o si quieres que le dure hasta la pre-adolescencia. En cambio, para peques de menos de 35 kg, el A6 sigue siendo la elección más equilibrada.

Preguntas Frecuentes

¿Se puede usar bajo la lluvia ligera?
El fabricante no certifica resistencia al agua, y la electrónica está cerca del suelo
¿El cargador es universal?
Funciona a 100-240 V, pero utiliza un conector propietario
¿Necesita mantenimiento?
Solo revisar tornillos cada mes y limpiar con paño húmedo
¿Sirve para un niño de 12 años?
A partir de 1,45 m el manillar queda bajo y la velocidad se sentirá lenta

Conclusión

El Segway-Ninebot ZING A6 es, ante todo, un patinete de iniciación: ligero, fácil de usar y con velocidades que un adulto puede seguir trotando. Su autonomía de 5 km cumple para ir al cole o al parque, pero no para excursiones largas. Si tu hijo supera los 40 kg o necesitas altura de manillar ajustable, salta directamente al ZING C8 o a un modelo juvenil superior.

Con un precio habitual en la franja de los 90–120 €, ofrece una relación calidad-diversión excelente siempre que aceptes sus límites. Los compradores que han tenido problemas de cargador o pérdida de potencia son minoría, aunque suficientes como para recomendar comprarlo en tiendas con buena política de devolución y, si hay oferta, adquirir un cargador extra. En definitiva, ideal para niños de 5 a 9 años que quieren su ‘primer eléctrico’ y para familias que no quieren cargar con un mamotreto. Si ese es tu caso, ve a por él; si esperas algo para acompañar una bici o hacer 10 km diarios, busca otro modelo.

Foto de Pablo Martín

Pablo Martín

Apasionado de la tecnología y la movilidad urbana, analizo y comparo patinetes eléctricos para ayudarte a encontrar el modelo perfecto.

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